Paulina Rubio decidió volcarse en su trabajo para olvidar los sinsabores que le ha causado su polémico divorcio con el empresario español Nicolás Vallejo-Nájera “Colate”. Paulina Rubio y su exmarido llegaron a un acuerdo para compartir la custodia de su hijo, Andrea Nicolás, después de que el madrileño aceptó la propuesta de la cantante para que le pagara 243.000 dólares en tres años y no el millón de dólares que inicialmente le había exigido.
Para dejar atrás esa mala experiencia, la mexicana regresó a Miami y estos días graba en Florida el programa musical de televisión “La Voz Kids”, junto al cantante de bachata Prince Royce y su compatriota Roberto Tapia, al tiempo que prepara nuevo material para publicar su décimo primer álbum.
Durante una entrevista con Efe, la cantante rechazó hacer declaraciones sobre su vida personal, pero aseguró que se siente “una mujer ganadora” en la vida y reconoció que “para ganar se ha de perder mucho”. Para ella, “lo más importante es el silencio” y confesó que lo pone en práctica minutos antes de empezar un concierto para que el recital salga bien.
Estos días, la “chica dorada” graba “La Voz Kids”, un programa basado en el éxito televisivo “The Voice” (La Voz), que intentará encontrar a jóvenes talentos de la música y que se emitirá por Telemundo.

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