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miércoles, 29 de junio de 2016

Cientos de personas se despiden en Roma de Bud Spencer, ‘el gigante bueno’



Cientos de personas rindieron hoy homenaje al actor italiano Carlo Pedersoli, más conocido como Bud Spencer, fallecido el lunes, al desfilar ante su capilla ardiente, ubicada en la sede del ayuntamiento de la capital, Roma.

El féretro fue dispuesto en la "Sala de la Protomoteca" del consistorio capitolino, que fue abierta media hora antes, a las 9.30 locales (7.30 GMT) para ampliar el horario del homenaje, mientras que tiene previsto cerrar sus puertas a las 19.00 (17.00 GMT).

La alcaldesa Virginia Raggi destacó la figura de Spencer, "el gigante bueno que nos hizo sonreír y crecer, una persona extraordinaria" a quien "el cine y esta ciudad da las gracias".

El ataúd estaba cubierto por una gasa blanca, rodeado por orquídeas blancas y azules y a sus pies fue colocado un marco con imágenes del actor en vida.

En la entrada de la sala se colocó el emblema de Nápoles (sur), su ciudad de nacimiento, así como el del Comité Olímpico Italiano, ya que el actor fue nadador profesional y compitió con los colores italianos en las Olimpiadas de Helsinki (1952) y Melbourne (1956).

De ambas enseñas pendía un crespón negro en señal de luto.

Sobre el féretro pudo verse también la bandera de la Sociedad Deportiva Lazio, en la que militó, e incluso una lata de alubias, en alusión a las suculentas comilonas que protagonizaba a menudo en sus películas junto a su inseparable colega Terence Hill.

En la sala se encontraba su hijo Giuseppe y sus hijas Cristiana y Diamante, que agradecieron el afecto recibido por los seguidores que hoy guardaron fila para dar su último adiós a una de las figuras más queridas del cine italiano.

Cristiana, en declaraciones al canal televisivo SkyTg24, destacó que "el amor recibido, con tanta afluencia", le ha dado mucha serenidad "para soportar estos momentos" y Diamante describió a su padre como "un hombre extremadamente positivo que siempre sonreía".

Su funeral tendrá lugar mañana a las 12.00 locales (10.00 GMT) en la Iglesia de los Artistas de la céntrica Plaza del Popolo de la capital italiana.

Nacido en Nápoles (sur) el 31 de octubre de 1929, destacó como actor en los llamados "Spaghetti western", las versiones de ese género rodadas en muchas ocasiones en el sureste de España y, especialmente, en su versión cómica junto con Mario Girotti, el verdadero nombre de Terence Hill.

Tras regresar a Italia, comenzó a estudiar Derecho, se inscribió en el equipo de natación del Lazio e incluso llegó a probar fortuna con la música escribiendo canciones para cantantes del momento como Ornella Vanoni y Nico Fidenco.

Debido a su físico imponente comenzó a trabajar en algunas películas como "Quo Vadis?" (1951), si bien su primer papel importante fue el del agresivo Nando de la película de Mario Monicelli 'Un eroe dei nostri tempi' (1955).

Su regreso a la pantalla grande fue con el título de Giuseppe Colizzi "Dio perdona... ma io no" (1967), que marcó el tipo de personaje que después interpretaría Spencer, el del gigante bueno, al que es mejor que no hacerle enfadar.

Pero es su encuentro con Terence Hill el que le catapultó a la fama dando lugar a un auténtico genero cinematográfico con películas como "I quattro dell'Ave Maria" (1968), "La collina degli stivali" (1969), "Lo chiamavano Trinità" (1970), "...continuavano a chiamarlo Trinità" (1971).

O las más recientes y no ambientadas en el lejano oeste "Non c'è due senza quattro" (1984) y su última cinta juntos "Botte di Natale" (1994).

En los últimos anos rodó "Cantando dietro i paraventi di Ermanno Olmi" (2003) y algunas serie para la televisión.

Carlo Pedersoli también quiso dar el salto a la política y se presentó en 2005 a las elecciones regionales del Lazio, cuya capital es Roma, en las listas de Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, pero no fue elegido. (29-06-2016)


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