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jueves, 4 de febrero de 2016

Edward Norton, el actor que llega a Bolivia en este Carnaval



En el afán de difundir al mundo la alegría y belleza del Carnaval de Santa Cruz y el brillo y folklore del Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, declarado así por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la empresa Paceña gestiona, por segundo año consecutivo, la llegada de estrellas de Hollywood al país durante la movida carnavalera.

Primero fue el actor británico Jude Law y ahora el invitado especial de la empresa promotora de la cultura boliviana —nombrada así por el Ministerio de Culturas— es Edward Norton.

Este exitoso artista de 47 años viene cautivando hace 20 por sus interpretaciones. Tal vez porque prefiere papeles que le suman a su carrera y a su experiencia, y no solo a su cuenta bancaria.

El estadounidense de 1,82 metros de estatura se ha calificado de inseguro en varias entrevistas. Esta actitud se vio reflejada cuando encarnó al indefenso huérfano Aaron Stampler, en la película Las dos caras de la verdad junto a Richard Gere. Entonces, logró que el público le crea y dejó a todos boquiabiertos al final. Ser tan convincente le valió su primera nominación al Oscar como mejor actor de reparto en 1996.

Otro ejemplo es el filme El club de la pelea que protagonizó junto a Brad Pitt hace 16 años, después de ser un matón racista en Historia americana X con una figura trabajada: debió perder masa muscular y convertirse en un introvertido ser que saca su lado oscuro. Aunque en la taquilla no generó cuantiosas ganancias, su salida en DVD arrasó en ventas y hasta hoy se encuentra en el décimo puesto de la base de datos de películas en internet (IMDB) como una de las mejores películas de la historia, destaca cinemania.com, entre otros portales.

El actor oriundo de Boston, Estados Unidos, es además escritor, productor y director. Tiene un hijo con su esposa, la productora Shauna Robertson. Es reservado sobre su vida familiar, aunque tiene fama de conquistador. Se conoce noviazgos con Courteney Cox, Eva Rachel Wood, Drew Barrymore y Salma Hayek, con esta última mantiene una gran amistad y ha aceptado participar en la película Frida que protagonizó la mexicana.

Además de ser exigente y muy cuidadoso a la hora de aceptar roles, se suma su faceta filantrópica. Ha sido designado Embajador de Buena Voluntad de las Naciones Unidas para la Biodiversidad y es un defensor incansable de los derechos humanos. Es miembro de Enterprise Foundation, empresa sin ánimo de lucro dedicada a mejorar y rehabilitar viviendas destinadas a familias de clase baja en diferentes ciudades del mundo.

Una de sus últimas obras fue la recaudación de dinero para un refugiado sirio que perdió a su familia y padece cáncer de estómago. Norton ideó una campaña en redes sociales a finales de 2015. Logró recaudar 393.000 dólares que irán destinados a la reintegración de este hombre en Estados Unidos y a su salud. “Si no damos la bienvenida a personas como éstas en nuestro país y no les ayudamos a realizar su sueño de retomar su vida, entonces no seremos esa clase de país en el que decimos que vivimos”, decía el actor en su petición de ayuda a la que se sumó Barack Obama.

Para comenzar este año, Norton decidió aceptar ser la estrella invitada de Paceña para el Carnaval boliviano.

Nominado a los Oscar

Se puede decir que es de las personas que si toma una decisión va hasta el final. Prueba de ello es haber rechazado ser uno del grupo de The Avengers, al final Mark Ruffalo se quedó con el papel que Norton prefirió dejar, el de Hulk, que encarnó en 2008. Norton se vistió de hombre verde solo esa vez. Su sueño de ser el héroe que tanto adoró de niño se había cumplido y le bastó con ello. “Siempre hay una primera vez para todo, pero si lo haces demasiadas veces se convierte en un traje difícil de quitar a los ojos de la gente”, explicó en varias entrevistas.

Después de ello, aceptó actuar en películas que calificó como “una mayor prioridad” como Moonrise Kingdom, Gran Hotel Budapest y Birdman, esta última ganó el Oscar a mejor película en 2014 y Norton fue nominado nuevamente a mejor actor de reparto.

En Birdman, dirigida por Alejandro Gonzales Iñárritu, interpretó a un buen actor de teatro, pero con un temperamento difícil; muchos dicen que Norton es así en la vida real. Él gusta analizar y estudiar cada uno de sus papeles y su impacto en el tiempo.

En ese análisis dicen que el contrato con la empresa de comic Marvel por seis y hasta 12 años como uno de los Vengadores, desanimó a Norton, quien optó por la variedad, donde encontró la puerta que lo condujo en tres ocasiones hasta el preciado Oscar.

En 1998 estuvo en la lista de nominaciones, esa vez a mejor actor por su papel de nazi en Historia americana X, que lo catapultó a la fama y le permitió convertirse en un artista respetado por su interpretación, logrando una hazaña a solo dos años de haber empezado su carrera en Hollywood. No ganó ese año, pero su papel de Derek Vinyard lo hizo inolvidable y una estrella en ascenso.

Este hombre de ojos claros ha trabajado en el pasado con Marlon Brandon, Robert de Niro y Woody Allen, entre otros actores de talla mundial. Ha sido ganador de un Golden Globe, premios BAFTA y MTV. En su haber existe una treintena de películas y una incursión en la serie Modern Family en 2009.

Su versatilidad abarca también los dibujos animados. Este año estrena Sausage Party, una animación en 3D, en la cual dará voz a Sammy Bagel; participan de este filme Salma Hayek, Seth Rogen y Michael Cera.

El actor escoge cada proyecto cuidadosamente, ha sido un mago, un héroe con mal temperamento, un asesino, un hombre tímido, un rufián y por último un personaje animado. Entre la controversia y el talento deambula Edward Norton, una delgada línea que ha aprendido a manejar.

Fuentes: ecartelera.com, elmulticine.com, elmundo.es, elpais.com, elespectador.com.


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